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Producen sarro, engordan, son más caras... En la alimentación del gato las latas son con diferencia las grandes perdedoras. Con la aparición del pienso hace unos 40 años parece que nos olvidamos de que el gato necesita algo más que una croqueta deshidratada. Por suerte, cada vez son más los veterinarios y dueños que entienden la necesidad de alimentar con alimento húmedo. Aunque sigue siendo algo incomprendido y usado muchas veces "como premio".

Nada más lejos de lo que debería ser. Cada vez más veterinarios recomiendan dar una parte de alimento húmedo al día. Quizás porque cada año más y más gatos acuden a las consultas con problemas de FUS. Quiero pensar que por encima de ganar dinero les mueve su amor por los animales. De ahí que muchos se hayan reconvertido y donde antes decían “pienso” hoy dicen: “pienso y algo de comida húmeda”. Bueno algún día dirán: “BARF”. Tiempo al tiempo.

Si leemos atentamente la composición de una lata nos encontramos algunas agradables sorpresas (ojo, ahora diré de qué latas hablamos pues todas no son buenas):

- No llevan cereales.

- La cantidad de grasas está en torno al 5 %, cuando en los piensos light es del 10%.

- Son pura humedad, de media el 80%. La humedad del pienso es 8%.

- Las hay que llevan hasta un 70% de carne y esa carne se ve.

El gato bebe poco agua, poquísima podríamos afirmar. De hecho se dice que cuando un gato bebe mucha agua, se le deben hacer pruebas de diabetes. Para entender esto, debemos remontarnos a sus orígenes.

Hace muchos miles de años, unos 9000, año arriba año abajo; el gato fue domesticado en Egipto. Traído a Europa de forma clandestina por fenicios primero y romanos después. El gato es pues un animal del desierto, acostumbrado a cazar y extraer todo lo necesario (hasta el agua) de sus presas. Miles de años de domesticación no han hecho que el gato cambie sus hábitos. Y por supuesto 40 años de pienso no han hecho del gato un animal con necesidades nutricionales e hídricas diferentes.

El gato casero bebe una tercera parte de lo que debería. Y como no podemos obligar al gato a beber, debemos proporcionarle otros medios por los cuales hidratarse.

Si partimos de la base de que un gato pesa unos 5 kilos y debe beber entre 60 y un 70 ml/kilo/diarios, podemos calcular que las necesidades de agua de un gato son de unos 300 ml/diarios.

Si a un gato le ponemos 300 ml al día de agua y 80 gr de alimento seco. La final del día el resultado será: el cuenco de pienso vacío y en el cuenco del agua quedarán ¾ partes de lo que le pusimos por la mañana. Quizás ½. Podéis hacer la prueba si no me creéis.

Del pienso el gato extrae entre un 10 y un 15% de las necesidades hídricas necesarias, si tomamos de muestra un pienso que contenga un 8% de humedad. Otro 40% de lo que consume de su cuenco. En total el gato bebe apenas un 55% al día, del agua que debería.

Cuando el gato come alimento húmedo (latas, carne o pescado fresco), se cubren sobradamente los requerimientos de agua con el agua contenida en la dieta.. En estas condiciones, no bebe o bebe muy poco.

Por el contrario, cuando es alimentado con comida seca, debe beber para cubrir casi el 100 % de sus requerimientos de agua.
LA IMPORTANCIA DEL ALIMENTO HÚMEDO
Producen sarro, engordan, son más caras... En la alimentación del gato las latas son con diferencia las grandes perdedoras. Con la aparición del pienso hace unos 40 años parece que nos olvidamos de que el gato necesita algo más que una croqueta deshidratada. Por suerte, cada vez son más los veterinarios y dueños que entienden la necesidad de alimentar con alimento húmedo. Aunque sigue siendo algo incomprendido y usado muchas veces "como premio".

Nada más lejos de lo que debería ser. Cada vez más veterinarios recomiendan dar una parte de alimento húmedo al día. Quizás porque cada año más y más gatos acuden a las consultas con problemas de FUS. Quiero pensar que por encima de ganar dinero les mueve su amor por los animales. De ahí que muchos se hayan reconvertido y donde antes decían “pienso” hoy dicen: “pienso y algo de comida húmeda”. Bueno algún día dirán: “BARF”. Tiempo al tiempo.

Si leemos atentamente la composición de una lata nos encontramos algunas agradables sorpresas (ojo, ahora diré de qué latas hablamos pues todas no son buenas):

- No llevan cereales.

- La cantidad de grasas está en torno al 5 %, cuando en los piensos light es del 10%.

- Son pura humedad, de media el 80%. La humedad del pienso es 8%.

- Las hay que llevan hasta un 70% de carne y esa carne se ve.

El gato bebe poco agua, poquísima podríamos afirmar. De hecho se dice que cuando un gato bebe mucha agua, se le deben hacer pruebas de diabetes. Para entender esto, debemos remontarnos a sus orígenes.

Hace muchos miles de años, unos 9000, año arriba año abajo; el gato fue domesticado en Egipto. Traído a Europa de forma clandestina por fenicios primero y romanos después. El gato es pues un animal del desierto, acostumbrado a cazar y extraer todo lo necesario (hasta el agua) de sus presas. Miles de años de domesticación no han hecho que el gato cambie sus hábitos. Y por supuesto 40 años de pienso no han hecho del gato un animal con necesidades nutricionales e hídricas diferentes.

El gato casero bebe una tercera parte de lo que debería. Y como no podemos obligar al gato a beber, debemos proporcionarle otros medios por los cuales hidratarse.

Si partimos de la base de que un gato pesa unos 5 kilos y debe beber entre 60 y un 70 ml/kilo/diarios, podemos calcular que las necesidades de agua de un gato son de unos 300 ml/diarios.

Si a un gato le ponemos 300 ml al día de agua y 80 gr de alimento seco. La final del día el resultado será: el cuenco de pienso vacío y en el cuenco del agua quedarán ¾ partes de lo que le pusimos por la mañana. Quizás ½. Podéis hacer la prueba si no me creéis.

Del pienso el gato extrae entre un 10 y un 15% de las necesidades hídricas necesarias, si tomamos de muestra un pienso que contenga un 8% de humedad. Otro 40% de lo que consume de su cuenco. En total el gato bebe apenas un 55% al día, del agua que debería.

Cuando el gato come alimento húmedo (latas, carne o pescado fresco), se cubren sobradamente los requerimientos de agua con el agua contenida en la dieta.. En estas condiciones, no bebe o bebe muy poco.

Por el contrario, cuando es alimentado con comida seca, debe beber para cubrir casi el 100 % de sus requerimientos de agua.

La Revista Virtual Veterinaria de Uruguay nos da unos útiles consejos para estimularlos a que beban:

“Presentación del agua.

El gato es un “bebedor delicado”. Son muy sensibles a la limpieza y sabor del agua. Para estimularlo a beber, es recomendable que tengan libre acceso al agua para servirse en un recipiente limpio de vidrio, de cerámica o de acero inoxidable (evitar materiales plásticos que fijan olores), y renovarla dos veces al día. La temperatura ideal se sitúa entre los 5 y los 18 ºC.

Algunos gatos tienen hábitos especiales: beben solamente de las canillas, del baño o de las duchas...

Cuando el gato no bebe lo suficiente, agregar un poquito de leche al agua generalmente es eficiente para estimular el consumo. Podemos incluso, agregar agua al alimento seco. A algunos gatos no les gusta, pero otros disfrutan del alimento hidratado. En cadso de hacerse esto, debe saberse que el pienso mojado se pudre con facilidad.

Ritmo de bebida:

Es similar al ritmo de consumo de alimento. El gato bebe con tanta frecuencia como come, lo que significa un promedio de 10 – 15 veces por día si tiene el alimento a libre disposición, incluso si el gato bebe solamente 6 – 12 ml por vez. Si estimulamos al gato para que ingiera numerosas ingestas pequeñas, su consumo de agua va a aumentar.

Composición del alimento:

Una dieta con mucha proteína, aumenta la producción de urea y consecuentemente la producción de orina. Entonces el gato bebe más para compensar el agua eliminada”.

Más allá de esto, el secreto está en variar el alimento. Muchas veces nos preguntamos cuánta lata deben comer. Haciendo un cálculo medio, podemos decir que 40 gr de lata equivalen más o menos a 15 gr de pienso. Algo así como una toma, si le damos el pienso en 3 ó 4 tomas al día.

Al igual que en los piensos, entre la comida húmeda también hay gamas. Por desgracia, los piensos que son de gama alta, no siempre tienen latas de gama alta también. Sólo como ejemplo: latitas de Hills de pollo e hígado: Subproductos cárnicos (hígado mín. 26%, pollo mín. 5%), cereales, celulosa, aceites y grasas, minerales, levaduras, DL-metionina. Caramelo utilizado como colorante.

Primero: Subproductos. Segundo: cereales. Tercer: Grasas y aceites. ¿Grasa de qué? ¿Aceite de qué? ¿De oliva, de palma? Cuarto: Caramelo. Claro, así el gato te coje diabetes y a comprar su pienso.


A parte de que los cereales no son necesarios, que no es necesario decir que no ha de llevar subproductos, que nada de sal o azúcares, a la hora de elegir alimento húmedo debemos comprobar si es “completo” o “complementario”. Completo no significa ni más ni menos que equivale a una ración de pienso. Pues le estamos dando todos los nutrentes necesarios: tanto minerales y vitaminas como taurina. Muchas veces el alimento complementario es deficiente de taurina o de vitaminas. En todo caso, al igual que pasa con barf, no es necesario que todos los días tengan una ración exacta de nutrientes. Por ejemplo, Almo Nature no es completa pero tiene ingredientes muy naturales, pues tampoco es mala idea darla de vez en cuando.

Algo que debemos quitarnos de la cabeza es que las latas engordan y producen sarro. Es falso que las latas engorden, primero porque no llevan cereales (o no deben llevarlos) y segundo porque el porcentaje de grasas es mucho menor que un pienso. En cuanto al sarro, es una verdad a medias. Si estás pensando en darles sólo lata te recomiendo barf antes que otra cosa. Y si les vas a dar lata mezclada con pienso no temas por el sarro, la cantidad de comida húmeda nunca va a ser tan elevada. Además todos sabemos que el pienso limpia los dientes, ¿no?. Por supuesto hablamos siempre de latas de calidad, no las que venden en supermercados.

Así pues de las más conocidas y naturales éste es el listado:

Completas: Grau, Schesir, Porta 21, Bozita, Cosma (depende de la variedad), Terra Felis, ZiwiPeak, Smilla, Animonda, Defú, Hermanns, Gimpet Shiny (de menor calidad que las otras pero nada que ver con marcas como Gourmet, Whiskas o Felix o Taste of the wild)).

Complementarias: Sheeba, Almo Nature, Applaws, Cosma (depende de la variedad), Boos, Miamor.

Gracias a MIMI_ZGZ por aportar un esquema con lo que deben y no deben llevar las latas:

1- El primer ingrediente debe ser CARNE, y mejor si pone que carne es (pollo, ternera, pavo...).Lo ideal es que ponga el porcentaje, pero si va en primer lugar, por lo menos sabes que es el componente mayoritario. Si mirais la composicion en ingles (cosa altamente recomendable), puede poner la palabra "meal". Es una buena señal, eso significa que la carne la pesan despues de procesada, asi que el porcentaje que ponga es mas real que si sólo pone "meat" (carne) o "chicken" (pollo).

2- Que no tenga "derivados de carne/pescado" (en ingles, "by-products"). Los derivados son cosas que no se les puede llamar carne, y normalmente son desperdicios que no son aptos para consumo humano. En algunas latas pone claramente si llevan pulmón, corazón o intestinos. No pasa nada porque lleve alguna viscera, pero los derivados suelen ser peores cosas que visceras...

3- Por favor, la comida humeda no necesita cereales, asi que nada de MAIZ, ni TRIGO, ni SOJA ni similares...un poco de arroz se puede permitir, pero que no lleve demasiado.
4- Cuidado con los azúcares, no deben llevar. Nada de sacarosa, fructosa, glucosa ni caramelo (tipico de las salsas).

5- Verduras puede llevar, pero mejor si estan al final de la lista, que no sean demasiado abundantes.

6- Las latas gelatinosas, mejor de gelatina vegetal que animal, que las hacen con huesos y patas de animales. El problema de esto es que suelen acumular tóxicos y todas las sustancias que le dan al ganado. De todas formas, evitar los preparados gelatinosos o darlos de forma esporadica.


¿Y SI MI GATO SI NO TOMA SUFICIENTE AGUA?

Un día nos levantanos y nos damos cuena que nuestro feliz y activo gato está decaído. El calor, pensamos y es posible que no le demos más importancia. Al rato como cada día vamos a cambiarle la arena y la arena está limpia, impoluta, no ha sido usada en almenos 24 horas. Entonces nos damos cuenta que quizás nuestro gato no esté aplatanado por el calor.

Una visita al veterinario nos confirma la peor de las noticias: Nuestro gato tiene FUS (Síndrome Urológico Felino). En el mejor de los casos le vaciarán la vejiga y le darán un pienso especial bajo en magnesio y alto en sodio, lo que le ayudará a deshacer los cálculos y le incitará a beber más. En el peor de los casos, a nuestro gato lo dejarán ingresado, sondado e hidratado por gotero. Y si sobrevive nos darán el maravilloso pienso urinario. Eso si antes no han tenido que operarlo de urgencia para mutilarle o amputarle el pene y lograr sacar la piedra que impedía vaciarle la orina.

Que sea algo ta horrible y tan sencillo de solucionar.

Pero las cosas no pasan de un día para otro. Seguramente hacía días que nuestro gato nos lanzó alguna señal que no supimos ver. Es posible que orinara fuera del arenero. Si orinar en el arenero le producía dolor lo haría en otro lado, quizás cuando ya no pudiera aguantar más la orina.

Como animales del desierto, el gato está acostumbrado a retener la orina por más tiempo que otros animales. Cuando la vejiga está llena es cuando vemos al gato dirigirse al arenero.

El proceso es simple: el gato bebe poco, el gato retiene la orina hasta que tiene la vejiga llena y orina. Mientras la orina está en la vejiga se crstaliza pudiendo llegar a formar piedras que puede ser muy dolorosas, hasta tal punto que el gato aún retenga más la orina por miedo al dolor al orinar.

Dependiendo de la edad del gato, las piedras son por acidificación (en gatos pH menor de 6) o por alcalinización (pH mayor de 7). El pH adecuado de un gato se encuentra sobre el 6’5, aunque varía con la edad.


pH URINARIO ÓPTIMO

Gatito en período de crecimiento:

Desde el destete hasta los 5 años de edad: pH 6,2 (6,0 – 6,4)

Gato adulto:

Entre 5 y 9 años de edad: pH 6,6 (6.4 – 6.8)

Gato de edad:

10 años de edad y más: pH 7,0 (6,8 – 7,2)

De forma fácil y rápida podemos controlar el ph de la orina de nuestros mininos. Dejando de lado caras arenas que nos indican si hay infección, hay otra forma. Sustituimos las piedras del arenero por lentejas que no absorben la orina. Tomamos una muestra con una jeringuilla y la hacemos una prueba de pH con papel indicador y voilá. Conocemos al instante el pH de la orina de nuestro gato. Y si algo está fuera de lo normal, no es necesario decir que se debe acudir siempre al veterinario.

Fuente: http://misgatosbarf.blogspot.com.co/

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Conociendo las razas: Abisinio

 

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